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Infecciones urinarias impactan a mujeres

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En 2025, más de 2.1 millones de casos de infecciones urinarias (IVU) se registraron en México, de acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional; esto las posiciona como la tercera causa de enfermedad en el país, únicamente por detrás de las infecciones intestinales y las respiratorias agudas.

Estas cifras reflejan un patrón consistente y un problema de salud pública creciente, especialmente en las mujeres, pues se estima que el 50% de las mujeres tendrán al menos una infección urinaria a lo largo de su vida y 4 de cada 10, desarrollan episodios recurrentes que pueden persistir durante meses o años. 

Lo anterior derivado de la anatomía – uretra más corta y cercana al ano y vagina- las hace especialmente vulnerables. La Escherichia coli, bacteria responsable del 90% de estos casos, aprovecha cualquier descuido para ascender y causar estragos. Así como que los síntomas suelen confundirse con otras condiciones, lo que retrasa un diagnóstico oportuno.

Además, existen otros factores cotidianos que pueden romper el equilibrio microbiano de la zona íntima, como las relaciones sexuales, el uso de algunos métodos anticonceptivos, aguantarse las ganas de orinar o la disminución de la humedad vaginal debido a temas hormonales, los cuales incrementan considerablemente el riesgo de infecciones.

“Las mujeres tienen una complejidad única: su fisiología depende de un delicado equilibrio microbiano. El 70% de estas infecciones son diagnosticadas en consulta ginecológica, ya que se suelen enmascarar con otras molestias”, dijo el Dr. Julio Villalobos, médico especialista en ginecología, obstetricia y reproducción humana. 

Las "señales silenciosas" que se suelen confundir

Cuando las señales son claras, como dolor intenso al orinar, urgencia constante por ir al baño, orinar solo unas gotas o notar que el color es rojo, rosa intenso o marrón, se puede tratar de una infección urinaria que requiere atención. 

Pero hay otras señales silenciosas que la mayoría de las veces se dejan pasar, pudiendo causar más complicaciones, pues la infección no siempre se manifiesta con ese ardor característico, sino como un simple dolor en el centro de la pelvis o alrededor del hueso púbico. 

Síntomas como un flujo vaginal mayor o molestias durante las relaciones sexuales terminan enmascarando la verdadera infección urinaria. Además, hay situaciones de mucho cuidado, como en las mujeres embarazadas, donde la presencia de bacterias puede no dar ningún síntoma (bacteriuria asintomática), pero representa un riesgo inminente de complicaciones y partos prematuros. 

En muchas ocasiones la infección se detecta luego de episodios de fiebre y malestar general, o un ligero dolor en la espalda, que se puede confundir con contracturas o cuadros de gripa. 

El riesgo de dejarlo pasar y el peligro de automedicarse 

Dejar pasar la infección permite que la bacteria pueda causar enfermedades más graves. Automedicarse o abandonar el tratamiento a medias es aún peor, esta práctica favorece la resistencia antimicrobiana, problema de salud cada vez más frecuente.

De acuerdo con el Dr. Julio Villalobos, “abandonar el tratamiento antes de tiempo o automedicarse favorece directamente la resistencia antimicrobiana, esto significa que las bacterias se vuelven más fuertes y difíciles de eliminar, transformando una infección común en un problema crónico que limitará gravemente sus opciones de mejorar en el futuro”. 

Gran parte del cuidado está en sus propias manos, ya que, al adoptar hábitos de higiene, rutinas sencillas y un conocimiento del propio cuerpo, se puede evitar este tipo de afecciones.

Modificado por última vez enMartes, 09 Junio 2026 13:27

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