Salud intestinal, revelan nuevos hallazgos
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Dos nuevos estudios exhaustivos realizados por científicos reconocidos demuestran que el consumo diario de almendras puede ayudar a mantener un intestino sano.
Advierten que las almendras actúan como posibles prebióticos, una fuente alimenticia que promueve el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas y apoya un microbioma intestinal saludable
El consumo de almendras aumenta la producción de butirato, un ácido graso de cadena corta (AGCC) que beneficia tanto la salud intestinal como la cardiovascular
Las almendras pueden desempeñar una función en el eje intestino-corazón, una vía que conecta el intestino con el corazón
El posible efecto prebiótico de las almendras
La primera parte del estudio, financiado por el Almond Board of California, revisó la evidencia sobre la función de las almendras como prebióticos y explicó cómo podrían beneficiar la salud intestinal. Los prebióticos son sustancias que nutren o alimentan a las bacterias intestinales beneficiosas en el intestino grueso para ayudarlas a crecer y prosperar.
Esto mantiene un microbioma intestinal diverso y equilibrado que promueve una digestión saludable, fortalece el sistema inmunológico y, según investigaciones recientes, puede beneficiar la función cerebral y proteger contra enfermedades.
La revisión minuciosa mostró que las almendras tienen un gran potencial como alimento funcional con efecto prebiótico[1]. Las almendras benefician la salud intestinal porque:
- Mejoran el equilibrio y diversidad de bacterias en el intestino
- Aumentan los niveles de bacterias intestinales beneficiosas como Bifidobacterias, Lactobacillus y Roseburia
- Incrementan la producción de compuestos beneficiosos como los ácidos grasos de cadena corta (AGCC), que ayudan a proteger la mucosa intestinal, mitigar la inflamación y promover la salud metabólica.
“Este estudio sugiere que las almendras se comportan como prebióticos que ayudan a mantener la salud intestinal”, dijo el profesor Jack Gilbert, de la Universidad de California en San Diego, director de proyecto de la iniciativa Nutrición para Salud de Precisión de National Institutes of Health y coautor del artículo.
“Las almendras contienen fibra dietética, polifenoles y carbohidratos no digeribles como los oligosacáridos que les aportan sus efectos prebióticos. Estos nutrientes son metabolizados por las bacterias intestinales beneficiosas, lo que favorece su crecimiento y produce compuestos útiles como los ácidos grasos de cadena corta”, dijo.
El estudio evaluó la evidencia disponible sobre almendras y salud intestinal, incluyendo experimentos de laboratorio (estudios in vitro), ensayos clínicos y revisiones sistemáticas (que recopilan los hallazgos de múltiples estudios sobre un mismo tema).
Aunque los autores del estudio concluyeron que existe suficiente evidencia para demostrar el efecto prebiótico de las almendras, señalaron la necesidad de conducir más estudios, en particular aquellos que utilizan métodos estandarizados.
“Los estudios adicionales ayudarán a determinar la cantidad de almendras necesaria y el tiempo de consumo requerido para obtener beneficios de salud intestinal”, apuntó Gilbert.
Función de las almendras en el eje intestino-corazón
El segundo estudio, también financiado por el Almond Board of California, examinó cómo el consumo de almendras beneficia la salud cardiovascular e intestinal y exploró los vínculos entre las dos áreas[ii].
Los investigadores revisaron múltiples estudios y presentaron sus conclusiones en un artículo de debate centrado en cómo el consumo de almendras influye en la salud cardiovascular, los factores de riesgo asociados y el microbioma intestinal[2].
Al igual que el primer estudio, concluyeron que las almendras promueven el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas y aumentan la producción de AGCC, en especial butirato. También confirmaron que consumir almendras favorece la salud del corazón, ya que, por ejemplo, reduce el colesterol LDL “malo” y la presión arterial.
Los investigadores también plantearon la posibilidad de que el impacto de las almendras en la salud intestinal influya en la salud cardíaca. “El eje intestino-corazón es un área emergente y emocionante en la investigación cardiovascular, y nuestra revisión de la literatura sugiere que las almendras podrían tener un efecto positivo en ese sentido”, dijo el Dr. Ravinder Nagpal, coautor del artículo y director de The Gut Biome Lab en La Universidad Estatal de Florida.
“El consumo de almendras parece regular el microbioma intestinal, promover el crecimiento de bacterias beneficiosas y aumentar la producción de butirato. En conjunto, esto ayuda a reducir la inflamación y apoya la función metabólica. Asimismo, podría explicar muchos de los efectos cardioprotectores de las almendras”.





