Claves para mantenerse en forma a los 40 años
- Escrito por Newswise
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TALLAHASSEE, Florida. Mantenerse en forma puede volverse más difícil al llegar a los 40 años, cuando los cambios biológicos naturales comienzan a afectar la masa muscular, el metabolismo y más.
Un extenso estudio sueco que siguió a los participantes durante casi 50 años descubrió que la condición física, la fuerza y la resistencia muscular comienzan a disminuir alrededor de los 35 años. Sin embargo, el estudio también halló que los adultos que comenzaron a ser activos más tarde en la vida mejoraron su rendimiento físico en un 10 por ciento.
Michael Ormsbee, director del Instituto de Ciencias del Deporte y Medicina (ISSM) de la Universidad Estatal de Florida, es uno de los principales expertos en nutrición del país. Ha participado en numerosas entrevistas compartiendo su experiencia sobre temas que abarcan desde estrategias de alimentación nocturna antes de dormir, la importancia de las proteínas, la optimización del rendimiento humano, la salud metabólica y mucho más.
Ormsbee afirma que la gente no necesita abandonar las rutinas de ejercicio que les resultaron útiles en sus veintes y treintas. Simplemente necesitan adaptarlas a medida que envejecen.
“No creo que necesites un enfoque completamente diferente. Simplemente debes ser un poco más inteligente en cómo lo aplicas”, dijo Ormsbee.
“Uno de los mayores errores que comete la gente es pensar que debe entrenar más duro a medida que envejece. En mi experiencia, la mayoría de las personas de cuarenta y tantos años no están sobreentrenadas, sino que no se recuperan lo suficiente”, añade.
Según Ormsbee, la clave no está en hacer más, sino en recuperarse mejor y ser más conscientes de los hábitos que favorecen la fuerza y la salud a largo plazo.
“La recuperación cobra mayor importancia”, enfatizó Ormsbee. “Tu cuerpo puede adaptarse y fortalecerse, pero debes proporcionarle los recursos necesarios para ello. Los fundamentos no cambian. El entrenamiento de fuerza sigue siendo una de las mejores cosas que puedes hacer. El ejercicio aeróbico sigue siendo fundamental. La proteína sigue siendo esencial. Dormir bien sigue siendo clave”.
¿Tu cuerpo requiere un tipo diferente de entrenamiento o régimen alimenticio a medida que envejeces y llegas a los 40 años?
Lo que cambia es la intencionalidad con la que debes entrenar. Si duermes solo seis horas por noche, no consumes suficiente proteína, siempre vas de un lado a otro con prisas e intentas entrenar como si tuvieras 25 años, tarde o temprano eso te pasará factura. Prefiero ver a alguien entrenar con constancia, recuperarse bien y mantenerse sano durante años, que a alguien que se esfuerce al máximo durante unos meses y termine lesionado o agotado.
¿Cuáles serían tres de los consejos más importantes para quienes desean mantenerse en forma y llevar un estilo de vida saludable a los 40 años?
Primero, incluye la recuperación en tu plan. El ejercicio es el estímulo. La recuperación es donde tu cuerpo se adapta. Todos quieren saber sobre el último dispositivo de recuperación, pero los mejores resultados siguen estando en lo básico. Duerme lo suficiente. Consume suficientes calorías y proteínas. Mantente hidratado. Planifica semanas de recuperación cuando sea necesario. Mantente activo en tus días de descanso. Controla el estrés. Estos hábitos sencillos son mucho más efectivos que las cosas llamativas.
En segundo lugar, no dejes de levantar pesas. A medida que envejecemos, mantener la masa muscular se convierte en una de las cosas más importantes que podemos hacer por nuestra salud. Los músculos favorecen el metabolismo, la salud ósea, la función física y te ayudan a mantenerte activo con la edad. No tienes que entrenar como un atleta de competición, pero sí debes ejercitar tus músculos varias veces por semana. Es una de las mejores inversiones que puedes hacer para tu futuro. No dejas de moverte porque envejeces, sino que envejeces porque dejas de moverte.
En tercer lugar, deja de buscar la perfección y concéntrate en la constancia. La salud se construye con lo que haces la mayor parte del tiempo, no con lo que haces de vez en cuando. No necesitas el entrenamiento perfecto ni la dieta perfecta. Necesitas hábitos que puedas mantener durante años. Unos cuantos entrenamientos de calidad a la semana, suficiente proteína, un buen descanso y mantenerte activo siempre serán más efectivos que el enfoque de todo o nada.





