Escuelas de medicina harán la diferencia
- Escrito por Redacción
- Publicado en Bienestar 24 horas
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El déficit de médicos “no se resolverá únicamente aumentando la matrícula; requiere un modelo que forme profesionales completos: técnicamente competentes, empáticos y capaces de enfrentar la presión de la práctica médica”, afirmó Dr. Alberto Lifshitz Guinzberg, asesor académico de St. Luke.
En México, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que hay aproximadamente 2.4 médicos por cada 1,000 habitantes, una cifra que coloca al país en una posición baja en comparación con otros países miembros.
Esta necesidad de contar con médicos mejor preparados y con una formación integral ha impulsado la creación de modelos educativos en los que se integra la excelencia académica, la experiencia clínica temprana y una sólida ética humanista.
“Nos enfocamos en preparar médicos técnicamente competentes, empáticos y socialmente comprometidos, capaces de transformar realidades. Por ello, uno de nuestros diferenciadores es la introducción temprana a la práctica clínica, combinada con simuladores médicos de alta tecnología y rotaciones en hospitales públicos y privados”, indica Lifshitz.
Cuando los estudiantes tienen contacto con simuladores médicos de alta fidelidad desde los primeros semestres, sumado a prácticas tanto en instituciones de salud públicas y privadas se busca formar profesionales con una comprensión integral de la medicina, más allá del conocimiento técnico; porque estas herramientas les permitirán enfrentar desde el inicio los retos cotidianos del sistema de salud mexicano.
En México el impulso de la telemedicina es cada vez más frecuente, este año, por ejemplo, el IMSS dio a conocer la implementación de la telemedicina a nivel nacional, con el objetivo de proponer mejores alternativas de diagnóstico y tratamiento, así como agilizar las interconsultas y mejorar la referencia de pacientes pediátricos oncológicos.
De igual manera empresas especializadas en tecnología para la salud desde hace algunos años han fomentado la digitalización y automatización en el sector en el país, mediante el uso de inteligencia artificial (IA) y análisis de datos avanzada, para ayudar a las instituciones de salud a optimizar los flujos de trabajo y mejoran la precisión diagnóstica.
Formar médicos técnicamente competentes, por sí solo, no basta. La medicina de hoy exige algo más: profesionales que, además de dominar la ciencia, sepan escuchar, entender y actuar con empatía frente a realidades complejas. Hombres y mujeres dispuestos a comprometerse con su comunidad, con la fortaleza mental para trabajar bajo presión y la flexibilidad necesaria para adaptarse a escenarios cambiantes.
En Saint Luke, acompañamos esa vocación con herramientas éticas, científicas y humanas. A la base académica sumamos programas de entrenamiento mental que fortalecen la toma de decisiones en momentos críticos; un plan de bienestar emocional que ayuda a prevenir el desgaste y a mantener la resiliencia; y un curso intensivo de ética médica, reforzado con seminarios posteriores, que arraiga el compromiso de ejercer con integridad.





